Empiezo a ver algo de lucidez dentro de mi cabeza, pero no dejo de sentir eso que solo tiene un nombre: vacío y soledad.
Escribo entre letras enmarañadas que acompañan discretamente este sentir... Mientras busco entre palabras algún consuelo. Quiero pensar que esta búsqueda no será en vano, que mi camino de alguna forma se esta aferrando a mi modo de andar, intentando darme pasos seguros y visibles...Pero es inevitable no dejar de pensar en esta soledad y vacío, tan grandes que me constriñen, y no logro dejar de caminar junto a ellas, intento no ponerme a la par de dicha condición, pero solo recibo burlas de ellas que no entiendo. Pierdo el tiempo pensando en ello, como una especie de charlatanería que incomoda y que sé que quedara en el silencio de lo obvio.
Quisiera entender que tanto la soledad, como el vacío son necesarias para la humanidad, que nos ayudan a descubrir partes de nuestra personalidad que están ocultas, que incluso contribuyen a la vida de todos en la tierra, como el silencio, el llanto, el aire...la soledad por ejemplo, limpia el alma, nos vuelve generosos, verdaderos...y al final de alguna forma enseña y nos permite ponernos al servicio de los demás.
Pero no dejan de atemorizarme, porque dentro de ellas existen pensamientos sobrenaturales que muchas veces no me permiten pensar, ni reflexionar. Temo a esa soledad y este vacío que no engranan, ni organizan mi alma, que me sobrecargan, porque no encuentro refugio alguno...lastimosamente, al final de todo, no queda más que sus silencios.














