Me cuesta escribir. Siento
un miedo que me acomete y que no logro aplacar, mi corazón se expande y encoje
ante un dolor que no logro explicar con palabras…intento dirigir mi mirada
hacia el interior de mi alma de donde florece una profunda oscuridad, mis
pensamientos giran sin parar mezclándose unos entre otros generando en mi una
gran confusión. Con frecuencia, penetra en mi el misterio del vacío que me
lleva a sentir una profunda tristeza… me desorienta… me desvanece… me genera
una angustia cuyo abismo no tiene fin. Y es que no entiendo, por qué todo me
causa malestar, y se me es penoso…generando en mi ese pesimismo intrépido, que se
trenza casi como una actitud indescifrable con miles de preguntas incomodas y
que escribo en el tránsito de este abismo en el que nací y cuya mezcla detesto.
Ese desasosiego que producen dichas preguntas, se prolonga en los bullicios de
mi cabeza y esa nulidad opacan la luz de mis días y cuya designación son tan
abstractas e indiferentes que se quedarán en el misterio de su propia filosofía.
En mi corazón hay una angustia, y por eso escribo estas
palabras tal vez como salvación, aquí inclinada en estas hojas blancas
resguardando una profunda soledad, y pienso si mi voz, aparentemente tan poca cosa, encarnará la sustancia de millares de voces, de todos
aquellos que también necesitan ser escuchados, y cuyas almas están sometidas a sueños
inútiles y esperanzas sin vestigios. Me veo en este cuarto,
miro este papel a medio escribir, intentando interpelar la vida, creyendo aún
que las almas sienten…o que aún queda un poco de empatía en las personas que me
rodean, haciendo prosa como los genios y los célebres…si, aquí estoy, resistiendo.
No como un triunfo, sino como una especie de tregua con la derrota.
Carlotta de Borbonet
2025

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por leerme :)