jueves, 29 de enero de 2026

ANTOLOGIA POETICA- LA NOSTALGIA DE EXISTIR- CAP. DESFRAGMENTADA 2026

 


Una mente confusa (Frag. 2026)

 


A veces desearía que mi soledad tuviera alas, que los gritos en mi cabeza no agudizarán mi llanto nocturno y que los temblores de mis manos no agitarán el tronco de mi alma cuya vergüenza no me permiten salir de casa. A veces siento un latido intenso en mi corazón, punzadas que no permiten que la respiración llegue a mis pulmones… como si la muerte tocará a mi puerta.

Hoy me siento fragmentada, distante de mí, embriagada de dolor, sin aliento, encerrada en un profundo silencio, angustiada, llena de miedos inentendibles…deseando que Dios me lleve a una isla amurallada y muera allí tendida en el mar.  


Julie Paola Lizcano Roa.




miércoles, 28 de enero de 2026

Una mente confusa (Frag. 2026)

 


Navego entre mi propia soledad mientras se agotan los libros que leo sin pausa, ajena al cansancio y al llanto. En una página escribo, con blancura, para velar este tedio; desolada por crueles esperanzas… De mi espalda baja una gota de sudor cuyo fastidio me vuelve febril y nerviosa.

Siento entonces la ruptura entre lo real y lo irreal, como disonancias embriagadas de ayuno, cuyas canciones dormitan bajo el sopor de un aire artificial. Sólo esta nada, dócil y confidente, de mejillas conturbadas, hará desvanecer mis sueños ante mi mirada ciega, vana y monótona.

Deseo sostener mi mundo, pero no sé si estoy viva o muerta… De pronto siento que todo el mundo me ve: la gente habla sin cesar, y lo único que percibo es el dolor de un mundo que sé que ni siquiera con la mejor técnica del Kintsukoroi podría repararse. Tiemblo por dentro; quisiera gritar, pero una tristeza de bejuco se enreda en mi alma sangrienta, amarga de llanto.


Julie Paola Lizcano Roa.




Buceando entre la nada del subsuelo (Frag. 2026)- Capítulo 35.



Me atraen los mares y los desiertos, esos territorios donde la mirada se disuelve en el horizonte y ya no sabe si busca o se pierde. Mi casa es lo contrario: un espacio sin vacíos, casi sin aire. Los libros ocupan las estanterías, se derraman sobre los muebles, invaden el suelo como una forma de resistencia contra el silencio. Podría reducirlos a un artefacto mínimo, delgado como una media cuartilla, pero necesito su presencia material, su peso, su respiración muda; necesito cruzar sus lomos con la mirada, aunque sea de soslayo, para recordar que algo permanece. Trabajo en el comedor, ese territorio ambiguo donde se come y se piensa. Paso los días entre libros y no entre personas. Contemplo sus lomos como si fueran rostros: perfiles de amigos que no preguntan, que no exigen, que no se van. Una compañía quieta, leal y silenciosa, como si la soledad hubiera aprendido a hablar en voz baja.


Julie Paola Lizcano Roa.




Una mente confusa (Frag. 2026)



Quiero despertar y no sentir que tengo que pelear por existir. Intento seguir (de verdad) con todas mis fuerzas, pero me duele aquí 🕳️... Todo el tiempo.


Julie Paola Lizcano Roa.




Una mente confusa (Frag. 2026)


"Hoy ando por los rincones de mi cuarto, escondiendo aquel sollozo que me desangra por dentro. A veces, siento que agonizo de tristeza y de repente se me resquebrajan los miedos, mientras lucho por sobrevivir y no caminar por los pasillos de la locura… Algo se me esta rompiendo aquí dentro y pienso, me estoy vaciando viva. Y es que no sé quién me mira a mitad de la noche, me siento a la orilla de mi cama, temblando de miedo, pero nadie escucha ni ve lo que yo siento, quisiera huir, pero lo único que queda hacer es jugar a la pelota con la muerte".


Julie Paola Lizcano Roa



Una mente confusa (Frag. 2026)


Últimamente no sé cómo me siento, pero lo que si tengo claro es que si alguien o algo en este momento se acercara a mí de manera “intencional” me quebraría y lloraría de una forma tal y desconsoladamente, como una niña de cinco años. Y entonces pienso: -si llegase a pasarme dicha desgracia: ¿a qué debo aferrarme? ¿a darme la oportunidad de sentir dicha emoción o a profundizar en mi conciencia que es como un puñal que adoctrina mi alma?


Julie Paola Lizcano Roa


Una mente confusa (Frag. 2026)




«Sólo sé que me invaden grandes miedos. El primero, voces que nunca callan e interrumpen mi mente, durmiendo a cada instante el resto de mis sentidos...y el segundo, esa oscuridad que se avecina cada vez que llega la noche. Pero, de qué sirve escribir esto que siento, si nadie ve, ni contempla en mis miedos el enjambre que encierran en mi alma y me abandonan en el desasosiego de ser yo, quien al final lo único que deseo es apretar el gatillo».


Julie Paola Lizcano Roa





domingo, 4 de enero de 2026

Buceando entre la Nada del subsuelo - -OUTNUMBERED-

 


Quienquiera que sea yo, extranjera de este mundo y cuyo encanto no encuentro, donde el silencio desborda mis pensamientos arrojándome a la oscuridad de esta tierra lejana llamada universo.

¿Hay algo peor que esta conversación constante entre mi mente y mi yo y cuya inocencia me hace llorar? ¿Es esta mi única realidad cuyas sensaciones admiten de alguna forma mi existencia? Siento que a veces necesito aislarme con el fin de darme un lugar y de respetar esa verdad que se encuentra en mis sensaciones externas que son únicas y mías.

Intento escribir hoy con dichas sensaciones, abrumada por su constante ir y venir, todo lo que siento no sé ni lo que es. Soy mitad sonámbula y mitad Nada, soy el opio de los crepúsculos, soy el harapo que se retuerce y llora sobre la panza de una madre que nunca existió. A veces es tan grande mi dolor, tan abundante el fluir concentrado de voces y de frases inacabadas que se desata en mi espíritu una gran rabia, se me retuercen las tripas, y lloro por tener que perder —porque siempre pierdo.

Y al ritmo de mi llanto fluido, ausente, inesencial, me pierdo de mí misma como si me ahogase en un mar de espuma huracanada; soy pretérita, y esto que estoy escribiendo ahora, me inmoviliza, pues lo dice y lo contiene todo.

Por ello, intento vivir narrándome, y el más pequeño de los tedios que siento, cuando me asomo a él, estalla, por un magnetismo de flores de colores musicales que me asoman a un profundo abismo.


Julie Paola Lizcano Roa.



UNA MENTE CONFUSA- 3 enero 2026

 



Escribo llorando… ya que siento una melancolía tan profunda, que tal vez el tiempo ni nadie podrá disipar jamás. Es una tristeza confusa, acompañada de sueños temerosos que absorben mis noches y me hacen temer de los días inciertos que vendrán. Hoy más que nunca deseo hablar con mi terapeuta J.A no me siento sola, sino totalmente abandonada…sentimiento que deseo dejar de sentir, deseo lastimarme, hacer algo para apagar este dolor en el alma que siento y me quiebra.

Me siento tensa, inhibida, cansada, quebrantada…quisiera sentirme libre, verme en el espejo y reconocerme. Pero cada día mi deseo de morir es más fuerte y el invierno de mi corazón se propaga en mi interior, asfixiando mi ser. No soy nada.

¡Que vacío! ¿será que debo dejar de buscarme? En los últimos días, he tenido sueños horribles con la clínica de la Paz, a veces siento que son tan reales esos sueños que me cuesta diferenciar lo que es real de lo que no es. Temo profundamente una nueva hospitalización, después de 13 meses de este caos depresivo, temo hasta de mi propia vida…por ahora no me queda otra que respirar callada mientras mis lágrimas caen por mi rostro… callar, desecharme y dejar que -ellos- devoren mi usencia. 


Julie Paola Lizcano Roa.