sábado, 4 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)

 


Mis admiradores creen que me he curado, pero no; solo me he hecho poeta. Anne Sexton

 

Sé que algo en mi cabeza no está bien. Cada día que pasa siento un frio incomodo en mi pecho, y odio levantarme por las mañanas porque sé que debo galopar las siguientes horas tratando de sobrevivir una por una, como si no fuera suficiente saber que me estoy autodestruyendo poco a poco en el abismo de la tristeza, esa que a veces no se ve ni se oye, pero que está ahí bajo tu piel, esa que sientes a cada instante cuando dudas si vives o si solo estas ocupando un espacio. Tal vez, debería hacer como Proust volver a la cama y nunca más volver a salir de allí, pero en realidad solo quiero volver a la normalidad, así sea volver a sentir esa apatía surrealista que me mantenía a flote, y no sentir esta pesadilla diaria que me disuelve en una especie de locura intransitable, esa sensación de enajenación e irrealidad que se pega como una especie de sudario. A veces siento que ya no puedo salir de mi casa, me cuesta…rechazo invitaciones, me siento cansada, agotada, no deseo hablar con nadie, me da miedo conducir, no soporto la TV, las redes y mucho menos ir a un cine o comer un helado, es definitivamente estar en la profunda oscuridad.

Me siento profundamente sola, y no es cualquier soledad, es una soledad descomunal, incluso la palabra soledad se queda corta para explicar lo que se siente…esa ruptura con los “otros”, con los que te rodean es insoportable, no solo por la culpa que genera, sino porque simplemente no existen las palabras para describir lo que sientes, es como si no pertenecieses a la especie humana.

Tengo miedo…todo el tiempo. Y no sé cómo hacer para no notarlo. Estoy al borde de un abismo, amenazada por la miseria y la melancolía, el peso de mis pensamientos se intensifica y lo peor es que el mundo no se detiene debido a mi tristeza, solo estoy yo, ahí… quieta… soy a la única persona a la que le importa. Me tenía a mí, en el vacío sin fin del universo, mi universo. A veces intentaba parar, estaba bien llorar, dormir, hasta que se secara la tristeza que llevaba dentro. Pienso que así nos curamos sin molestar a nadie, como nos enseñaron desde niños, a guardar silencio porque éramos y estábamos infinitamente solos.

Llevo más de 15 años intentando entender por qué me siento como me siento, escribo y reescribo intentando hacer una pequeña colección de hipótesis que no me contradigan, sino que sumen a esta trama de cicatrices e historias perdidas y que me hagan sentir un poco más humana, tal vez un poco más viva, y no como una impostora de mi propia existencia. Quiero gritar, necesito aliviar de alguna forma esto que siento, que me quiebra en mil pedazos, en este momento me invade una profunda nostalgia y una angustia mientras escribo y reescribo intentando llegar a mis pensamientos mas profundos.


Carlotta de Borbonet

2025


jueves, 2 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)


¿No ves que me estoy muriendo?, que en este laberinto de soledad quisiera gritar, pero nadie me escucha…que esta nostalgia que me invade quiere quebrarme en llanto por enésima vez, pero me avergüenza de alguna forma esa herida que no veo y que hiere, y que rompe, y que es como ese látigo que hace arrodillar al más fuerte…y que con ansias deseo revelarme, pero no puedo, porque al final no encuentro las fuerzas suficientes para decir “basta” y así levantarme como Mulán ante la adversidad. Flaqueo sí. Ladeo en todas direcciones. Quisiera ser todo eso que pude ser, y no fui.  Maldigo mi existencia mientras lucho por averiguar las causas de mi guerra interior, que me quiebran el alma cada vez que intento caminar por mi existencia…como todos aquellos que no dudan de ella, que la aceptan como si nada… Odio tener que aceptar mi vulnerabilidad, que es tan agotadora como avasallante. Mi mente ha cruzado fronteras y cada día que pasa se me desmoronan las horas en una melancolía que se cicatriza justo a la mitad de mi Ser. 

Carlotta de Borbonet

2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)

 



Me cuesta escribir. Siento un miedo que me acomete y que no logro aplacar, mi corazón se expande y encoje ante un dolor que no logro explicar con palabras…intento dirigir mi mirada hacia el interior de mi alma de donde florece una profunda oscuridad, mis pensamientos giran sin parar mezclándose unos entre otros generando en mi una gran confusión. Con frecuencia, penetra en mi el misterio del vacío que me lleva a sentir una profunda tristeza… me desorienta… me desvanece… me genera una angustia cuyo abismo no tiene fin. Y es que no entiendo, por qué todo me causa malestar, y se me es penoso…generando en mi ese pesimismo intrépido, que se trenza casi como una actitud indescifrable con miles de preguntas incomodas y que escribo en el tránsito de este abismo en el que nací y cuya mezcla detesto. Ese desasosiego que producen dichas preguntas, se prolonga en los bullicios de mi cabeza y esa nulidad opacan la luz de mis días y cuya designación son tan abstractas e indiferentes que se quedarán en el misterio de su propia filosofía. En mi corazón hay una angustia, y por eso escribo estas palabras tal vez como salvación, aquí inclinada en estas hojas blancas resguardando una profunda soledad, y pienso si mi voz, aparentemente tan poca cosa, encarnará la sustancia de millares de voces, de todos aquellos que también necesitan ser escuchados, y cuyas almas están sometidas a sueños inútiles y esperanzas sin vestigios. Me veo en este cuarto, miro este papel a medio escribir, intentando interpelar la vida, creyendo aún que las almas sienten…o que aún queda un poco de empatía en las personas que me rodean, haciendo prosa como los genios y los célebres…si, aquí estoy, resistiendo. No como un triunfo, sino como una especie de tregua con la derrota.


Carlotta de Borbonet

2025

DESBORDAMIENTO

 



Dios/a, santo de todos los santos. Hazte cargo de mí, represéntame, ve mi labor, ve mi humanidad, ve mi sufrir.  Oh Dios/a, gran espíritu del universo, ayúdame. En tus manos pongo mi vida, a todos los que amo y odiado a la vez. Por mi incienso luminoso, padre y madre del cielo protéjanme y líbrenme del mal. Ayúdenme a tener confianza en mí misma, a ser refugio ante la tempestad. A no rendirme, a mantener la humildad y la gratitud, aunque me cueste soportar la vida. Ayúdenme a sanar, y a que esta oración que hoy clamo con todas mis fuerzas llegue a ustedes, y más allá de la Nada de este universo infinito. Ruego que recojan mis lágrimas, mis temores, mis rencores… y consuelen mi corazón, que tanto alivio necesita. Por ello invoco a Urania de las estrellas, hija de Zeus y la sabia Mnemosine, gran musa que siempre mira al cielo, portadora del globo estelar, con el fin de que con sus honradas reverencias callen las voces de mi cabeza y liberen mi alma del dolor y de este vacío insoportable.

 

¡Amén!


Carlotta de Borbonet


viernes, 19 de septiembre de 2025

THE VOID

 



-El vacío no está para ser llenado, sino para recordarnos que incluso en la nada, seguimos existiendo- C.B

Hay un silencio en el vacío existencial que no siempre es ausencia, sino un eco infinito que me recuerda lo poco que controlamos nuestra propia vida. Es un hueco en el alma donde las preguntas arden más que las respuestas, y donde uno se enfrenta a la desnudez de existir sin certezas. La soledad en ese vacío no es simplemente la falta de compañía, sino la conciencia radical de que nadie puede habitar en nuestra propia piel. Nadie puede sentir exactamente lo que sentimos, ni cargar del mismo modo con la herida interior. Esa separación nos coloca en un territorio oscuro, donde el alma se interroga a sí misma. El dolor profundo de la tristeza nace de esa grieta: la incapacidad de llenar con palabras o afectos el abismo que late adentro. Es un dolor que no siempre grita, a veces se desliza en silencio, se disfraza de cansancio, o se derrama en lágrimas que apenas logran alivio.

Y, sin embargo, en medio de ese dolor, hay una paradoja: el vacío no solo destruye, también revela. Al dejar expuesta la fragilidad, nos muestra que seguimos siendo humanos, que seguimos sintiendo. El mismo abismo que asusta, también recuerda que estamos vivos, aunque sea en la intemperie de nuestra tristeza. Quizá el desafío no sea llenar el vacío, ni arrancar la soledad de raíz, sino aprender a habitarla. Hacer de ese dolor un territorio donde la sensibilidad no sea un castigo, sino una prueba de que, incluso en la oscuridad más densa, aún arde una chispa de existencia.



No estoy lamentándome al narrarte mi historia, porque el q se lamenta duda de la vida; pero creo en la belleza del dolor q penetra y satura mi corazón, y creo en la compasión ultima de estos dedos de acero q me despedazan el alma... 

Julie P. Lizcano Roa 

Carlotta de Borbonet 2025 

jueves, 31 de julio de 2025

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 


«LA NOCHE OSCURA DE MI ALMA»

Me hallo sentada a la orilla de mi cama, perdida en mis pensamientos, mientras mi pecho se expande y se encoge tratando de darle una bocanada de aliento a la existencia. Esa necesidad de alivianar el dolor que se perpetua hasta mis tuétanos me hace pensar en todos aquellos prejuicios y pasiones, que de alguna forma me hacen bajar la cabeza, como acto de rendición. En una orilla de mi habitación, se encontraba Ella, sollozando, como en una especie de lamentación perpetua…su cabello se desparramaba sobre sus hombros, mientras que de su vestido blanco emanaba una luz blanca fosforescente, que me hacía cerrar y abrir de manera continua mis ojos. Allí estábamos las dos solas… existiendo.

Oscilaban los minutos, entre reflejos, sombras, voces y yo allí diminuta e insignificante entre cada emoción y cada pensamiento que me sobrepasaban y me remolinaban dentro de un tumulto de ideas que no me permitían estar en calma. Y así fue cómo me encontré andando en aquella habitación con extrema rapidez de un lado para el otro, hiperventilando, tensa, sin entender dichas gesticulaciones que se producían en mi cada vez que intentaba sobrevolar la desdicha.

Me pregunte entonces, ¿Dónde estaba en mí, aquel espíritu de paz que me llevaría a la transición de la calma que en ese instante tanto necesitaba? Mi cuerpo parecía contenido en una especie de cárcel emocional, desesperada ante la impotencia de las circunstancias que se me avecinaban, me sentía hundida súbitamente e irremediablemente aniquilada ante semejante presencia visual, táctil y auditiva, y a eso se sumaba esa sensación de terror que se siente cuando has corrido inconscientemente ante un peligro inminente. Temblaba, y pensaba en la muerte... en mi muerte. Acabar con todo de una vez.  

Después de unos instantes, sentí como la fatiga me arrodillaba ante dicha sombra, me quitaba poco a poco las pocas fuerzas que tenía, la esperanza, hasta mi juventud. Presentía que lo que vendría no era nada bueno, esa tristeza despiadada que se apoderaba de mi me hacían actuar de tal manera que me hacían odiarme a mí misma…sentir vergüenza…menosprecio…lastima.

Me declaré entonces contra mí misma y herí mi Ser, era una escena penosa que me causaba malestar, pero a la vez alivio exterior, físico. Era una descarga placentera, para otros tal vez, que no entienden mi sufrimiento, indescifrable.

¡Y si! Me rendí. Y ahora cargo con ese fardo aún más pesado…la desagradable culpa.


Carlotta de Borbonet

Julie Paola Lizcano Roa

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 



 

En los momentos mas difíciles, estamos infinitamente solos.


Carlotta de Borbonet

Julie Paola Lizcano Roa 

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 




¿Y SI YO FUERA NADIE?

Me detuve frente al espejo y no vi nada. No era un truco de la luz ni una trampa del sueño: sencillamente, no había nadie. Los bordes del reflejo eran tan reales como el frío que trepaba por mi espalda, pero el centro estaba hueco. Allí donde debía estar mi rostro, mis ojos, mi historia, no había más que un vacío tenue, como el silencio después de una explosión. Me pregunté entonces si alguna vez había sido alguien, o si siempre fui este hueco bien vestida, educada, útil… pero sin nombre. ¿Y si yo fuera Nadie?

Ser Nadie no es no existir, es existir sin peso. Es caminar por las calles con los pasos de otro, con las palabras de otro, con los miedos heredados como una maleta sin dueño. Ser Nadie es responder al llamado de un nombre que no duele, porque no pertenece. Es una forma de sobrevivir, quizá la más cobarde, quizá la más honesta. Porque el que es Nadie ya no necesita justificar su paso por el mundo. Su sola presencia no deja huella, y por tanto, no tiene deuda con el tiempo.

Pero hay una trampa: Nadie también siente. En lo profundo de su anonimato, bajo capas de neutralidad aprendida, hay un temblor. Un deseo secreto de ser descubierto, de ser mirado a los ojos y que alguien diga: “Ahí estás”. No por lo que haces, ni por lo que aparentas, sino por lo que callas. Nadie lleva dentro un grito que no sabe pronunciar, una infancia no contada, un amor que se rindió antes de empezar. Y eso, eso también es existir, aunque duela.

A veces creo que todos hemos sido Nadie alguna vez. En la noche callada, cuando la ciudad duerme y no queda más que enfrentarse al propio pensamiento, todos hemos sentido ese desgarro leve de no saber quién se es. Algunos lo niegan, otros lo escriben. Yo lo contemplo como quien observa una flor marchita en el fondo de un vaso: inútil, hermosa, inevitable. Tal vez ser Nadie es una estación, no un destino. Un espacio en blanco entre dos frases importantes.

Y, sin embargo, hay algo sagrado en ser Nadie. En no tener un molde que romper, en ser libre de la presión del ser. Tal vez ahí, en ese despojo, empieza la verdadera posibilidad de ser Alguien. Alguien que no se define por la mirada ajena, sino por la íntima decisión de existir con autenticidad. Y si hoy soy Nadie, entonces que el silencio me abrace. Porque desde el abismo también se puede nacer.


Carlotta de Borbonet

Julie Paola Lizcano Roa

sábado, 21 de junio de 2025

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 



Si un Dios ha hecho ese mundo, yo no quisiera ser ese Dios.

La miseria del mundo me desgarraría el corazón.

(Arthur Schopenhauer)

 

Yo siempre he pensado que no pertenezco a este mundo, que no soy como los demás (y que considero tengo más defectos que virtudes), es como vivir con un nudo atado en la garganta, y así con todo y ello, me he ido autodestruyendo de tal forma que a mis treinta y pico años siento que ya no tengo nada que aportarle a este mundo. La vida, creo yo, es tan miserable e insignificante que cualquier esfuerzo que hagamos terminará indudablemente con la muerte. Incluso si el ser humano se le fuese dado el poder de la infinitud (infinitum), está sería tan rígida e inmutable que a su inteligencia le parecería un camino tan monótono y le inspiraría un disgusto tan grande, que para verse libre de ella concluiría por preferir la nada o el mismísimo absurdo. Pues es evidente que el ser humano de hoy, con la inmediatez a la que hemos sido llevados por la era tecnológica, no sería feliz en ningún mundo donde este sea colocado, ya que este mismo se encargaría de caer en las miserias, tormentos y hasta sus propios sufrimientos. 

La vida es un ensueño…esta vida franca y abierta que se expresa en los azares de los hombres y mujeres que se resisten como organismos a la muerte, que exponen a sus hijos a los riesgos de los crepúsculos de un mundo que nunca estuvo preparado para ellos. Pero, respecto a esta perorata de palabras (que para muchos no tienen ni tendrán tal vez, ningún fundamento) me pregunto: ¿Dónde está esa nada, cuyo abismo temo? Antes de responder a dicha pregunta…Quisiera dedicar un instante en reflexionar sobre dos hipótesis: “Y si el deber del ser humano no es sufrir”; “Que quizás, nuestra existencia no tiene como fin inmediato el dolor porque tal vez sería absurdo admitir que la miseria que nos acompaña desde nuestro nacimiento es inherente y que quizás solo sea una coincidencia, un accidente al azar y así mismo, no su misma finalidad” … Pero… pensándolo bien estas hipótesis serían más utopía que realidad.

Regresando a la pregunta que elabore anteriormente quiero responder de la siguiente manera:

Al advertir la vida de los seres humanos en este mundo, es evidente que cualquier insignificancia ya nos produce un malestar y un sosiego que a muchos les causa una profunda depresión, parece ser que la desdicha es la regla general de nuestra existencia…incluso la más leve alegría nos genera culpa y vergüenza, como si de alguna forma no la mereciéramos por el simple hecho de ser lo que somos. No apreciamos, ni valoramos lo más insignificante, pues vivimos sometidos a preocupaciones absurdas que hoy son la pandemia del mundo emocional. Todo aquello que consideramos que está bien, que nos genera felicidad, toda esa satisfacción que sentimos allí en la punta de nuestro ombligo… en la diástole y sístole de nuestro corazón, de alguna forma tiene algo negativo, porque suprime de una vez ese deseo y finalmente caemos en la penumbra de la negatividad. Añado a esto, que definitivamente puedo decir que nuestras alegrías están muy por debajo de nuestras esperanzas.

Muchos dicen que, para aminorar nuestro dolor, debemos compararlo con aquellos que son más desventurados; como por ejemplo aquellos que están viviendo alguna enfermedad terminal, persecuciones, ruinas, guerras, hambrunas, mutilaciones, desplazamientos. Pero la vida del ser humano actual y obviamente el que nos ha presentado la historia, ha sido siempre estar en constante combate (sea consigo mismo o con los demás), la vida es una guerra sin tregua.

Pero, si el barco en ocasiones, ha aprendido a navegar sin viento…la vida con sus tormentos, penas y miserias necesita esto como lastre para tenerse a plomo y por lo menos intentar navegar derecho. Pero no hay que perder la cabeza mirando la finitud de la nada que nos presenta el mar, ya que la vida es una tarea que hay que ir realizando paso a paso…evidentemente el mundo es un infierno, pero saberlo no genera ningún consuelo, aunque nos turbemos en optimismos o logremos la beatitud llamada Nirvana, las fatalidades están a una vuelta de la esquina…por más que nuestro mundo haya sido creado por un ser divino, sabio, bueno y poderoso, hay aquí una antinomia aún sin resolver.

Continuando mi reflexión, es cierto que en el mundo existen innumerables sufrimientos, y entendiendo esto en el sentido metafísico, existe una culpa per se que indudablemente está originada en la religiosidad de la humanidad y que de alguna forma nos pone un velo alegórico, es como si constantemente estuviésemos viviendo en penitencia. Pues algunas religiones lastimosamente consideran que la existencia es una falta, o una especie de caída. En conclusión, los ser humanos, llevamos en este mundo la pena de nuestra existencia y cada uno debemos “arreglárnosla como podamos” y esto a veces nos lleva a ponernos en el lugar del otro y expresarnos de manera justa ya que nos recuerda la necesidad de ser tolerantes, de ser pacientes, de ser quizás indulgentes, y de intentar amar al prójimo (aunque siempre sintamos que somos deudores de algo).

Algunos filósofos consideran que los primeros años de vida, estamos menos preocupados por las miserias del mundo…pero en mi caso, desde muy pequeña me ha abordado una sensibilidad casi absurda, que hasta ver llover generaba en mí una profunda y silenciosa melancolía, ir al mar era como si me invadiera la sensación de que somos tan insignificantes en este mundo, que solo al plasmarlo en forma de poesía podía de alguna forma alivianar esa sensación que me calaba en lo profundo de mi alma. Toda mi vida ha estado dominada por un absurdo sentimiento de temor, porque desde mis cortos 4 años me di cuenta que la felicidad solo era una quimera, y que sólo el sufrimiento es real. Considero que mi espíritu siempre ha sido sensato y que lo más vivos goces aspiran a la tristeza, a un cierto estado de vulnerabilidad (que de alguna forma me genera cierta vergüenza) …sin embargo, este mismo ruido que generó en mí un profundo dolor por la vida despertó en mí el sentimiento de la muerte y finalmente a mis quince años concluí, que tarde o temprano: ¡Sucederá!

Por ello creo, que a lo que me atañe ese miedo a la Nada, hace parte de una historia recorrida que no es más que una serie no interrumpida de reveses y desgracias, que intento ocultar y callar. Pues en la felicidad siempre ha de proyectarse una sombra, y el porvenir es tan incierto que desde lo físico caminar hacia adelante implica una caída, una muerte aplazada, un tedio combatido, una competencia sin tregua, una actividad impuesta con una extremada tensión de todas las fuerzas del cuerpo y del espíritu; tanto esfuerzo, de alguna forma nos mantiene en una miseria resistible, en una relativa ausencia de dolor (como una especie de placebo de la felicidad), una metamorfosis que nos ayuda a aligerar las cargas, a huir del hastío, matar el tiempo, y finalmente liberarnos de la miseria moral, religiosa y material.

 

Julie Lizcano

Carlotta de Borbonet

 Libro: Buceando entre la Nada del subsuelo – Capitulo 19. (2024-25)


BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)




 En la penumbra de mi existencia, la desesperación se alza como un silencio ensordecedor que carcome cada certeza, una sombra fiel que acompaña cada respiro. Se instala en los rincones de mi alma, donde las certezas antes florecían como testimonios de un orden ilusorio. Toda transición es un abismo cuando la base de la realidad se resquebraja, minando cualquier vestigio de seguridad que medre en el suelo baldío de la duda.

La incertidumbre, compañera clara de la desesperación, susurra promesas de futuros inciertos y vacíos. En su juego cruel, cada decisión se convierte en un salto al vacío, sin saber si encontrará el borde o será tragado por la nada. Así, se cierran las puertas de la mente, sellándose con miedos que son espejismos de lo que podría ser y nunca será, dejando una estela de ansias insatisfechas.

En este teatro de sombras, donde la razón se enfrenta a su propia futilidad, camino por el filo inclemente de la existencia. La esperanza se convierte en un eco lejano, desterrado por la implacable danza de pensamientos líquidos que empapan cada día con su esencia. Pero quizás, en el reconocimiento de esta desolación compartida, se encuentra una forma retorcida de paz: la aceptación de que en la duda y la desesperación, todos somos iguales, peregrinos en busca de una certeza que siempre se nos escapa.


Carlotta de Borbonet

Julie Lizcano


viernes, 13 de junio de 2025

 



No me da igual tu ausencia, fuiste un antes y un después en mi corta existencia, una eternidad corta pero sustanciosa. Desde ahora voy a dejar de escribirte, así de simple. Ya no quiero más peleas, ni más reproches, ni más reclamos. Que esto se acabe en un ya profundo y cortante. Te extrañaré mucho, pero prefiero la soledad a tu inmensa antipatía. 


Carlotta de Borbonet©

Juli P. Lizcano Roa

viernes, 13 de diciembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)

 


Nosotros los cansados por la vida…- leo a Julio Flórez y me siento inefable. Definitivamente todo es tan insoluble, intento encontrar soluciones a este dolor del alma. Juro que necesito soluciones. No puedo quedarme así, en el aire. Pues camino por la vida y siento lo que no se palpa, entonces me preocupo. Pido disculpas a los seres que he herido profundamente. Hasta el aire que respiro es inefable, además lo que me irrita es que todo tiene que ser del modo correcto, imposición muy limitadora. Quiero las verdades difíciles de soportar, y no ignorar las verdades menores. Mi ser muere de soledad. Y es que, me he convivido mucho últimamente y descubrí con sorpresa que soy insoportable, a veces hasta desagradable de ser. Que alguien me ayude a consistir de nuevo en los modos posibles.


Carlotta de Borbonet

Julie Lizcano

 

jueves, 12 de diciembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)

 


Escribo. Pero por más que desee expresarme de alguna manera, tengo la sensación de nunca haberme expresado en verdad. Falla total contra mí misma. Sé que debería ser algo pasajero. Como una manía. Pero ahora, solo me quedaré en silencio…escribiendo. Y cuando exista la palabra o las palabras para expresar lo que siento, entonces exhalare con intensidad inesperada y gritare al mundo con llanto (tal vez) un relato inconsciente de cómo mi intuición tocará la verdad sin necesidad de necesitar algún contenido o forma. Allí y solo allí, mi palabra hablada aparecerá y dividirá el pensamiento de los hombres en fases…con rimas, pues las rimas también sirven para dejar de llorar.

Hoy estoy con nostalgia de mí. Necesito hacer como una especie de retiro espiritual y encontrarme por fin —por fin, pero qué miedo— a mí misma.


Carlotta de Borbonet

Julie Lizcano

miércoles, 11 de diciembre de 2024

MUJER



Cómo hacerte entender que no soy perfecta,

que soy una mujer amante de los libros de fantasía,

que a veces prefiere la soledad más que la compañía,

que ama profundamente a todo aquel que demuestre que la quiere,

que sus silencios son palabras hechos poesía,

que no es una mujer de caricias superficiales, 

que se le es difícil dormir en las noches de Luna llena,

que no le interesa peinarse, y mucho menos la moda y el maquillaje,

que necesita de la oscuridad para poder desvestirse,

que necesita del tiempo para aprender a abrazar,

que llora con facilidad cada vez que termina de escribir un verso,

que sufre de miedos irracionales con el reflejo de su sombra,

que odia los espejos y su rostro reflejado en él, 

que a aprendido a amar a pocos a la medida del olvido,

que le gusta los silencios extensos y sin sentido,

pero sobre todo le gustan las verdades aunque sean de doble filo. 


Cómo hacerte entender que no soy perfecta...


Julie P. Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

viernes, 22 de noviembre de 2024

EL OLVIDO QUE SERÉ - 4


Experimentemos, que la vida es eso: sentir de a pedacitos. Vivimos en un mundo desagradable, en el que la tristeza es el pan de cada día. La tristeza, los afectos tristes son todos aquellos que nos perturban y disminuyen nuestra potencia de actuar, no es fácil ser feliz y huir de la peste. Alguna vez mi madre me dijo que en el mundo todo es posible, quiere que lo tomen de la mano, que lo detengamos y no es tan simple como quieren hacernos creer, la vida es imprecisa, los matices cuentan. Nada es negro o blanco. Por eso parto, en silencio, entiendo que las despedidas son las que no se dicen.


Carlotta de Borbonet
Julie Lizcano
2020-21

miércoles, 20 de noviembre de 2024

EL OLVIDO QUE SERÉ - 3



La vida está en el horizonte, en el envase, en el contrato de matrimonio que firmamos cuando nos casamos, en el coraje de estar solos y juntos, en la libertad del confinamiento, en la valentía del forastero, en las historias de los viajeros, en las pequeñas cosas que queremos para cambiar el mundo, en los prólogos de los libros de poesía, en el aire que respiramos, en la desnudez que no viste, en el lenguaje que calla los vacíos, en el silencio de tus besos y en el poema ausente de tu corazón.


Julie Lizcano
Carlotta de Borbonet
2020-21

lunes, 18 de noviembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)

 


Y aunque algunas noches no puedo evitar preguntarme por qué me tenía que tocar a mí…precisamente a mí…en el fondo lucho y lucharé por aceptar mi destino. Porque dicen que estar solo fortalece y que las luchas son pruebas de Dios para los guerreros que son capaces de soportar la adversidad. Y una parte lo dijo Nietzsche y casi todos los filósofos existencialistas de que eso de estar solo fortalece. Que bella verdad. Pero es el consuelo de los necios, pues aunque quisiera estar acompañada esta es la hora en que nadie se acerca a mi sombra.


Julie Lizcano

Carlotta de Borbonet

2024

domingo, 17 de noviembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)


Soy un ser humano horrible, no he sido capaz de perdonar, ni de perdonarme…mis errores son una carga pesada que no me dejan continuar. Huyo de todo, nada me enlaza a la vida. No me interesa morir, pero tampoco vivir. Solo sé que tengo consciencia de una imposibilidad de todo. Tengo un miedo que se apodera de mí, hasta mis huesos…tengo miedo a escribir pues mis letras parecieran que me cortaran a latigazos sobre esta piel ya magullada. Qué indiferente soy ante este mundo que me rodea, frialdad que me hace caer en cólera… mi juventud se va, y pronto seré vieja, tonta, y no sabré nada de nada. No habré aprendido sino a llorar, a odiar y a desear en vano. En estos días creo enloquecer. Necesito un abrazo, alguien que sepa entender mis sombras. Soy uno de los seres más solitarios que hay, pues no he aprendido a amar. No sé por qué me torturo. Me paso la vida rumiando cosas extrañas. Lloro. Debo enmendar mi vida. Leer, escribir, trabajar y pensar…pensar que me quieren.


Carlotta de Borbonet
Julie Lizcano
2024

sábado, 16 de noviembre de 2024

EL OLVIDO QUE SERÉ - 1

 


Es como sí para llegar a la adolescencia tuviésemos que empujar una puerta de madera cuyas bisagras chirriasen sobre el suelo laminado que brilló dulcemente mamá y que ofrecen una fuerte resistencia u opresión. El adolescente emplea toda su fuerza, atraviesa el umbral de lo desconocido, de lo impermanente, dolido por lo que le sucede se aísla en su habitación donde es difícil contactar su mirada, pues espera tras la penumbra negra trastornado y con temor, yerto de dolor espera a que el tiempo les dé una respuesta a sus intensas emociones. Él palpa alrededor suyo y no encuentra nada, una guitarra tal vez, libros de Khalil Gibrán y Andrés Caicedo; muy lentamente sus ojos acaban acostumbrándose a la oscuridad, aparecen entre las sombras sus manos contactando su rostro mientras se limpia sus lágrimas, angustiado de la nada.  

Mamá llama de la quimera al adolescente que estaba en las profundidades del mar de la inexistencia, este mal humorado sale de la cueva de su habitación y su madre se pregunta ¿dónde está uno cuando no está consigo mismo? Pero no importa, ya nada importa. 

martes, 5 de noviembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)


Hoy traigo una nostalgia de mí, de mi propia existencia…soy un Ser que elijo, y elijo este exilio donde mis manos húmedas dirigen discretamente con furtivos determinismos la libertad del sentimentalismo, del peligro, de los miedos que sopesan las cosas. Apartando verdades que nunca alcanzo a conocer, pero que sé son difíciles de soportar; ignorándolas de tal forma que empezaran a volverse misteriosas, como aquellas nostalgias discretas que se ajustaran a la realidad del tiempo vivido. Todo eso discretamente se ha venido manifestando en esta escritura profunda que necesito manifestar, exponer y comunicar. Aquí descubro en mi soledad un don para transformar la vida, en colores y formas…y a través del silencio despojo mi alma oscura y desplegar así mis brazos desmañados como alas, con el fin de volar tan alto y arriesgar mi vida con cada aleteo.


Carlotta de Borbonet
Julie P. Lizcano Roa
2024

domingo, 3 de noviembre de 2024


 


Le temo al pasado,

le temo al presente.

le temo al futuro.

Soy una agente del miedo.


Carlotta de Borbonet
Julie P. Lizcano Roa

viernes, 1 de noviembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)


Voces, sonidos y movimientos perturbables, Él…cuando encuentre el remedio preventivo contra esto inexplicable que siento, tal vez ya estaré a unos metros bajo tierra. La tristeza que me invade ahora, es una de las tristezas orgánicas más irrecuperables, e irracionales que siento en este momento de mi existencia. Mi tristeza es producto de saber muchas cosas que, si se supieran, nunca necesitarían haber sido sabidas. Es la experiencia de una catástrofe inútil…de una catástrofe sin tragedia. Es un lamento cobarde que sólo otro que es capaz de sentir lo que yo siento comprende. Que vacío Dios mío. Sé que hablo poco, y que el viento se lleva mis palabras a través de lágrimas que despiertan en mí la necesidad, aunque sea a través de la escritura expresar lo que temo…intento entonces aprovechar mi vida desde la observación activa de las cosas, tal vez desde la ironía… escribiendo, tengo observaciones por así decir pasivas, tan interiores que se escriben al mismo tiempo en que las siento, casi sin verlas como un proceso. Es por eso que en el escribir no elijo, no me multiplico en mil, pero me siento fatal a pesar de mí.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

miércoles, 30 de octubre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)





 

Aquí, escribiendo en el paso finito del tiempo, casi distraída y ensimismada en mis pensamientos sentí algo raro e indescifrable en mi: la libertad. Si. La libertad de ver todo a mi alrededor y sentirme inútil, de percibirme alucinada, inquieta, temerosa, insatisfecha de lo que veía en mí. Supe también que todo eso “era en realidad” lo que sentía —y no posiblemente un equívoco de sentimientos—. Pero estos sentimientos eran nuevos para mí, tan correctos, que no habían ocurrido antes solamente porque no habían podido ser…sin embargo, estaba erizada por un terror inmenso a vivir, y en menos de un segundo me fragmente de pánico, e intenté controlar como pude mi más profundo grito. Quería correr, no estar más allí, cerrar violentamente mis ojos, tapar mis oídos, no sentir más…desagudizar mis sentidos, pero las imágenes se colaban entre mis párpados, el miedo se colaba hasta mis entrañas. Toda temblorosa, me pregunte: ¿lograré continuar viviendo? Perpleja aún ante mis adentros continúe escribiendo, pues no me quedaba otra que respirar y seguir entre pasos cortos jugándome la vida como un ser sujeto a juicio severo e irónico.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

lunes, 28 de octubre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)


Detrás de la tristeza, los anteojos de la bondad. Y así sucesivamente, vamos sobreviviendo a la existencia como si esta fuera de una sola dirección, de un solo andar…y que ironías trae la vida, que ni siquiera ésta rima como aquel verso poético que nos hace llorar para hacernos recordar que a pesar de todo estamos en el mundo para SER. Somos aquel misterio del paraíso terrenal, como el tiempo que transcurre inmaterial…allí donde nos hemos ido acostumbrado al Sol, a la Luna, incluso a Marte y a Júpiter…estamos en una especie de plataforma donde el suprarrealismo va más allá de lo real.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

viernes, 25 de octubre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)


Tengo una manía pasajera que me desalienta, que me genera la sensación de nunca haberme expresado con claridad. Por eso a la final termino silenciándome, escribiendo hacia mis adentros…y entonces es allí donde todo lo inconsciente se vuelve consciente. La intuición juega un papel fundamental porque esta dentro del contenido y la forma de todo aquello que me abate, la intuición es la reflexión misma de mi inconsciente que surge de forma ya madura en esa escritura que divide el pensar con la imaginación. El contenido entonces se forma de manera dificultosa debido a que esta entre dos polos opuestos -el sentir- y -el pensar-, que sólo saben existir de forma única y adecuada.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

martes, 22 de octubre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)



Mi alma es el engranaje perfecto entre mis sentimientos y mi razonamiento que de alguna forma no puede fallar, es como una máquina perfecta y el único modo de sobrevivencia a este mundo. Mi desamparo me motiva a escribir diariamente con delicada curiosidad acerca de mis culpas y me refugio en ella como si fuese un pecado…una gran cruz, de la que no se puede hablar, pero sí manifestar en palabras escritas. La culpa en mí es algo tan vasto y tan enraizado que incluso lo mejor es aprender a vivir con ella, la culpa es como el agua…es un instante…se escurre entre las piezas de mi alma y me revuelve las experiencias metafísicas más profundas, estremeciendo en mi lo sagrado, dejando entrever la felicidad, aquella que me permite estremecerme en lo sagrado y entonces solo ahí, en aquella experiencia se me es posible desplazar mi alma y no volver a erguirme hacia las ruinas.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

domingo, 20 de octubre de 2024

LOS NUDOS DEL PASAR DEL TIEMPO (2024)


 Dentro de mi habita un silencio, he visto a la muerte y ahora le tengo un inmenso miedo al futuro, pero inexplicablemente siento que debo ir a descubrir el mundo… sin embargo, mi entender es limitado. Podría decirse que es don o locura, allí habita una inquietud que bastaría descubrir a través de mi escritura y así dejar que me aplasten las palabras de manera autocritica y que se mezclen la alegría y el dolor, como ese aguijón de vida que necesito para conseguir mi propia evolución. Porque reflexionando un poco, llegue a la conclusión de que mis pensamientos, aquellos que me hacen arrodillar cada noche son tan sobrenaturales como la historia de la humanidad. Descubrí entonces que pensar no es natural y que vivimos un día a la vez…somos el engranaje de nuestras almas y no podemos fallar ni por un segundo.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

viernes, 18 de octubre de 2024

LOS NUDOS DEL PASAR DEL TIEMPO (2024)


Hay noches en que me despierto sobresaltada, ante aquellos miedos inminentes que no comprendo y que invaden mi ser sin permiso alguno, sin licencia. Esos miedos son como una prisión que atrapan mi cuerpo y me hacen desvelar en una profunda tristeza, como una especie de desamparo infantil. De depuración. Haz en cuenta como sentirse constreñido, inútil, sin libertad. He entendido que mi descompás con el mundo es algo tan grave que no logro concertar con él...intento ponerme a la par de este, pero siento que cojeo a cada paso que doy. Y eso no hace parte de mi condición como humana que soy. Entonces, intento ponerme seria y tratar de caminar bien con el mundo, pero es ahí cuando desvanezco y me despedazo. Rio amargamente…entre lágrimas. Y me pregunto: ¿habrá cura para esta condición?, porque para el miedo y la nostalgia solo existe una solución.


Julie Lizcano
Carlotta de Borbonet
2024

miércoles, 16 de octubre de 2024

LOS NUDOS DEL PASAR DEL TIEMPO (2024)



Tratando de definir la palabra desesperación en esta hora oscura, precedida por esta noche y por todo aquello que evoca en mí un sentimentalismo casi catastrófico de la vida y la existencia. Que de alguna forma no me deja tranquila, y a su vez desorientada como si me hubiesen quitado el corazón o como si hubiese una ausencia súbita de un “alguien” al que amé mucho. La desesperación es como una especie de sopor…es como una de las formas más leves, crueles y silenciosas de sufrir en un mundo inquieto, que no busca ninguna forma de consolarnos de la angustia y el dolor.


Busco en la lluvia de la noche un ser transformado en carne y espíritu, que exista como pensamiento y que tal vez me servirá de consuelo, lo que permitirá ponerme en contacto con la agudeza del amor y la alegría. Pero, la lluvia cae…y siento su simplicidad, nunca pensé que el mundo y yo llegaríamos a este punto de quiebre entre la palabra escrita y mis sollozos que nadie escucha. No más existo. No hay nada vano en mi camino, creo yo. Hoy me aferró ferozmente a la búsqueda de un modo de andar, de un paso seguro. Que no me lleve al camino de la desesperación, sino por el contrario a un atajo de sombras refrescantes y donde se refleje la luz entre los árboles…donde me encuentre a mi misma como puerto de llegada.

Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

viernes, 11 de octubre de 2024

EL ÚLTIMO ABRAZO (2024)



Entre los dueños del silencio
un último abrazo florece
bajo la distancia de los cielos
infinitos, resguardados por
dragones blancos que me
arrastran a las profundidades
de la finitud.

La vida se astilla bajo esta
pared que todo lo remueve
mientras un pájaro enamorado
vuela tras bambalinas
perseguido por un silencio
abrumador como el de la
guerra cuando
se termina
sin edad
sin muerte
sin sombra
sin piedad
sin nombre.

Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024

martes, 8 de octubre de 2024

LA PUERTA TRASERA (2024)


Hoy estoy en son de agradecimiento, aun cuando he sido tan herida por tantas personas…no cito los nombres de nadie para no herir el pudor de los citados, pero sé que necesito más que la fuerza humana a veces para sobreponerme de las heridas que dejan los otros. Sé que tal vez yo también he herido a amigos cercanos, familiares y conocidos, y por ello pido perdón. Es que tengo tantos defectos…soy inestable, áspera, desesperanzada, aunque sienta que tengo mucho amor para dar, no lo sé usar, pues a veces parecen espinas. Nunca he entendido de relaciones, ni de compañerismos…pero trabajo en ello cada día. A veces me cuesta encontrar la belleza en la amistad o en el amor que me dan, y siento vergüenza por ello. Sin embargo, por hábito sigo buscando gente de carne y espíritu que me consuelen de esta angustia y este dolor…que hace parte de vivir.


Julie P. Lizcano Roa
Carlotta de Borbonet
2024