miércoles, 29 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA-


Empiezo a ver algo de lucidez dentro de mi cabeza, pero no dejo de sentir eso que solo tiene un nombre: vacío y soledad. 

Escribo entre letras enmarañadas que acompañan discretamente este sentir... Mientras busco entre palabras algún consuelo. Quiero pensar que esta búsqueda no será en vano, que mi camino de alguna forma se esta aferrando a mi modo de andar, intentando darme pasos seguros y visibles...Pero es inevitable no dejar de pensar en esta soledad y vacío, tan grandes que me constriñen, y no logro dejar de caminar junto a ellas, intento no ponerme a la par de dicha condición, pero solo recibo burlas de ellas que no entiendo. Pierdo el tiempo pensando en ello, como una especie de charlatanería que incomoda y que sé que quedara en el silencio de lo obvio.

Quisiera entender que tanto la soledad, como el vacío son necesarias para la humanidad, que nos ayudan a descubrir partes de nuestra personalidad que están ocultas, que incluso contribuyen a la vida de todos en la tierra, como el silencio, el llanto, el aire...la soledad por ejemplo, limpia el alma, nos vuelve generosos, verdaderos...y al final de alguna forma enseña y nos permite ponernos al servicio de los demás.

Pero no dejan de atemorizarme, porque dentro de ellas existen pensamientos sobrenaturales que muchas veces no me permiten pensar, ni reflexionar. Temo a esa soledad y este vacío que no engranan, ni organizan mi alma, que me sobrecargan, porque no encuentro refugio alguno...lastimosamente, al final de todo, no queda más que sus silencios.




martes, 28 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA-




Soy amante de mis sombras y tambien de mis silencios, esos que a veces gritan impacientes en los espejos de mi mente inquieta...no sé si aún me quedan ganas de vivir, pues entre el afán del polvo de mis letras y mi tristeza oculto las sombras que solo se encuentran en lo mas profundo de mi corazón. 

El tiempo pasa, y siento que la vejez me llega desgastada e implacable, como un golpe tormentoso que no deseo recorrer. Quisiera de alguna forma, si pudiera...descifrar ese futuro que me genera un enigma impaciente y que traba de alguna forma ese acertijo desconocido por mi vida.

A veces siento que mi vida peligrará, que no sabré qué hacer, que me aguardan peligros que no sabré controlar, que estare sola ante mi destino y que me despreciaran todos aquellos que esten a mi alrededor, que no podre confiar en nadie, ni en mi misma tal vez, que mi vida se perderá en algún lugar de encierro de esos en los que nunca nunca podre salir.

Esta intriga y sosiego que me han acompañado durante algunos años, y que se encuentran en la penumbra de esas preguntas que me he hecho y que aún estan sin respuesta. Sirve entonces tener alguna esperanza? Me cuesta pensar que debo seguir viviendo, con este sentimiento de miedo profundo, desalentado e incierto.


Julie Paola Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

2025

lunes, 27 de octubre de 2025

ANTOLOGIA POETICA- Detrás del verbo final

 



Aqui estoy dentro de mis recuerdos, 

cayendo en el olvido de mi nombre, 

abandonada entre matorrales de sombras 

donde un jardin de hierba reposa 

sobre mi llanto eterno/


Reconozco que esta hora de la noche

enmascara los pliegues de ese llanto, 

donde mi mirada fantasmal intenta 

descifrar esa profecía que susurra 

en los crepúsculos de mis silencios/


Cobijo entonces mis palabras 

intentando revelar visiones sin fondo 

en el que se pronuncian alfabetos de muerte/

cada palabra intenta iluminar la 

imagen de este nido de emociones 

propias de mi universo existencial/


Siento que se me es difícil dejar de 

pronunciar el verbo sagrado que 

derrama mi corazón cada día, pues 

es inevitable huir de este quejido 

de mi ser, que de alguna forma intenta 

prevenir una caída al corredor 

de la melancolia/


Sé que mi combate final es aguardar 

en medida la muerte misma que se hospeda 

implacable en este mundo interior 

que existe inevitable dentro de mi.



Julie Paola Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

2025

Poesia.

domingo, 26 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA-

 


Hoy me encuentro inquieta, escribiendo y re-escribiendo  esos pensamientos e ideas que me surgen de forma desorganizada en la oscuridad de la noche o en la fría madrugada y cuyas palabras consuelan de alguna forma mi espíritu y mi pensamiento.

 A veces siento que no tengo nada que decir, busco dentro de mi nublosa impaciencia algo que agudice mis sentidos, pero a veces dicha búsqueda se vuelve inútil...me pregunto entonces ¿Cuanto tiempo estare asi? Percibo un latido que se encuentra ligado de manera involuntaria a ese camino de la incertidumbre de la que he estado hace muchos años...podria entonces llamar a esto Vida? 

Sentada en mi habitación mientras se me estremece la piel, azorada, desprevenida, gruñia aun torpemente mi latir, desafiando la veracidad de mi humanidad. A veces creo que entiendo muy poco sobre esa finitud que nos abarca, pero que de alguna forma me atrae como ese enigma que deseo conocer...reflexiono e intento sentir compasión por ese habito de caer y muchas veces no amortiguar mis caídas, un sintoma que podría dejarme a la deriva y poner en riesgo mi vida...pues jamas he tenido piedad de mi misma y mucho menos por los demás.


Julie Paola Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

2025

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO

 


Hoy digo: Mi calma tiene olor a metal oxidado, y mi respiración transcurre como átomos dentro de sustratos agonizantes que esquivan mi presente absorto de silencio. Este dolor inmaterial y subjetivo que se vislumbra en el misterio extraño de mi cuerpo, intenta dividirse y fragmentarse en el tiempo…ese tiempo que ya no tiene espacio para mí. Entre línea y línea intento fabricar cada frase, que interpela profundamente este sentimiento de miedo inacabado y que en la armonía de la vida intenta encajar en un mundo inseguro y cuya lógica no logro comprender. Sé que intentar entender lo que me sucede, me hace ver un poco primitiva, pero debo despertar de mi desnudez e intentar escribir para ponerle nombre a lo que cada día siento en este pecho, que ha dejado de ser mi pecho para convertirse en un órgano habitado por la incertidumbre y la ignorancia de la vida y que inevitablemente me acompañaran hasta mi muerte.

En este instante en que entra el sol por la ventana, me pregunto: ¿si tendré el coraje de continuar las horas siguientes que esperan titilantes entre ecos para continuar con vida? Ya que me descubro en este escritorio, sola, envuelta entre pensamientos inútiles, anhelando tal vez una llamada, un abrazo, una voz cálida que calme mi sentir…sin embargo, no me queda otra opción que reconstruir mis pedazos, respirar, y acortar el tiempo inventado bocetos para pintar.

Pero mi calma tiene olor a metal oxidado, y como si viniera de las profundidades del averno, me sacudo la ropa, me seco las lágrimas, oro a un dios que no sé si existe, e intento luchar por mi libertad caminando intuitivamente, observando lo que hay a mi alrededor, sin cuestionar nada ni a nadie…simplemente estar allí frente al mundo, entendiendo que mi pequeñez no cambiará ni su rotación ni su órbita.


Julie Paola Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

2025


sábado, 25 de octubre de 2025

LA LUCIDEZ, EL NAUFRAGIO DEL ABSURDO



En esta Nada en la que me encuentro, donde un silencio grita disimuladamente en mi interior, y en la que me acecha un miedo que se afila de vergüenza... esa que cargo desde mi niñez, y que desciende en un cansancio justificando así mis días. Pero esta Nada en la que me encuentro, todavía no es Nada, pues el paso tardío y cansado de mi cuerpo se descubre y aguarda exigencias, las cuales visibilizan mis culpas y miedos, como aquel ser humano humillado de nacimiento. 

Entonces, el silencio se convierte en aquellas palabras escritas que como fantasmas recorren la oscuridad del navío de mi alma...vivo en la orla de mi muerte, en una sensación constante de tensión, de sumisión y de desnudez. Es inútil huir de esta Nada que inunda mi corazón y donde mi mirada se desvanece como un fantasma. Simulo disfrazando el miedo que me abarca como aquella aprendiz de la alquimia e intento no mirar esa realidad fatídica que se acerca… me transmuto en agua disuelta, entre ríos y mares intentando surfear al destino...y no me estoy refiriendo al agua...sino a todo aquello que siento y que enlaza lo ininteligible como aquella curvatura de la tierra cuya línea en el horizonte no se deja ver, allí soy consiente entonces de mi limitada capacidad para entender que la vida se transforma y que exige un valor cuya hazaña se me es imposible comprender...naufragare y al final de la vida solo seré oscuridad y olvido. 


Julie Paola Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

2025 

domingo, 19 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario) - EL CANSANCIO DE LA LUCIDEZ

 


Tengo un cansancio, incomprensible...un presagio, tal vez de que soportar la vida no basta. Afuera llueve, y yo me encuentro en una creciente monotonía, busco en mi alguna sensación que ilumine esta fachada sucia y dolorosa de mi alma, pues ya ni sé lo que siento, ni tampoco sé qué deseo sentir...compruebo entonces que, dentro de esta apatía amarga y retardada, encuentro vestigios de sueños sumidos entre paisajes lejanos y olvidados...siento un sosiego q se deposita como polvo o suciedad dentro de mi garganta y mudan mi voz, propiciando el silencio. Este cansancio que siento, y que se ubica justo en el centro de mi pecho, es el más horrible de los cansancios, porque no es un cansancio físico, ni de conocimiento, sino de consciencia del mundo, que no me permite respirar.

 

La vida duele y me aterroriza de diversos modos, unas veces porque me toca de frente y otras veces porque me toca de espaldas, dejando a la deriva la sensación absoluta de horror y de invalidez por no poder hacer nada …Pero debo replegar mis emociones, porque en el sollozo de mis gestos los caminos son vacíos e inciertos, y los muros de la realidad no evitaran que siga cuestionando a la vida por sus injusticias y precariedades.

 

Cesa de llover, y se acerca la noche, mi abismo más temido, pues allí no encuentro el reposo que muchos sienten cuando duermen...esa nictofobia que se aviva transportándome al otro extremo del sosiego que me obligan desesperadamente a aislarme e imaginar mundos de ensueño y así sobrellevar las horas arrastrándolas una por una a la luz de mis pensamientos.


Carlotta de Borbonet

2025


sábado, 11 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)

 




Una voz ríe dentro de mi cabeza, mientras una fuerte apatía y desesperanza se apoderan de mí. Temo de mí, ya que si me llegase la muerte de cualquier manera saltaría en sus brazos sin remordimiento alguno...siento que ya no tengo ambiciones, que estoy al margen de mi propio abismo absurdo y vacío, donde no seré capaz de encontrarme jamás...como decía Goethe triste hasta la muerte.


Carlotta de Borbonet
Julie P. Lizcano Roa
2025



viernes, 10 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)


 


En estas horas lentas y vacías, siento cómo mi alma se dilata ante tanto dolor, me siento ajena a mi destino, y por eso escribo, triste, en este cuarto inquieta y sola como siempre he estado.  Soy un abismo, una desilusión, un pozo que mira fijamente a la nada...estoy hecha de una especie de sutiles sensaciones ajenas, que perturban mi alma como sueños fantasmagóricos, que intento encarar encerrándolas detrás de una sonrisa. En este momento siento un frio repentino en mi alma, no tengo fuerzas para rebelarme contra este absurdo...tiemblo, me cuesta respirar, hay en el fondo de mi una confusa sensibilidad fatal. Y me sobreviene un desaliento que traspasa los limites de mi individualidad, soy y fui un error...en el fondo de mi corazón existe un sosiego, una memoria de infancia encerrada entre polvo de sótano de una casa vieja. Necesito mudarme de destino, o que se acabe, que se marchite, que se desgaste...porque esta soledad que surge de la derrota se enclaustra en la celda infinita del no-ser.


Julie P. Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

2025

COLISIÓN- Antología poética





Me desangro hasta el fondo, 

y entre pilares resquebrajadas yergue 

la tristeza que me conducen 

al abismo de una noche invernal, 

en el que se adentran las voces, 

voces que naufragan remontando 

las olas y que me lanzan ante 

un vendaval de islas solitarias/

estoy en la oscuridad, no soy nada. 

Caigo entonces en un letargo de 

lágrimas, de miradas fijas, que 

me hacen sentir hostil y apagada. 

 

Me siento magullada, inconmensurable 

he imperceptiblemente bajo el mundo 

dentro de un festín de codornices, que 

provocan en mi un cálido escalofrío 

por las palmas de mis manos, y 

mientras me las lavo el agua grita, 

me despedazo, me desmoronó, me 

cuesta mantenerme unida/pero 

sé que soy indivisible. 

 

No logro encaminarme, pierdo todo 

control, siento como la soledad 

inunda y desvanece mi existencia/ 

soy ordinaria, especialmente mi espíritu 

ayunante y angustiado, que 

me arrastra a los bosques secos 

de la locura. 

 

Me entumezco, me siento asqueada, 

incomoda, desnuda, tal vez un 

poco amargada, desintegrada, oculta, 

no me siento precisamente aquí/

soy irreal. 

 

Me abrocho la paciencia, encojo 

mi corazón y desaparezco en el aleteo 

de un colibrí.


Julie P. Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet 

(2025)


sábado, 4 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)

 


Mis admiradores creen que me he curado, pero no; solo me he hecho poeta. Anne Sexton

 

Sé que algo en mi cabeza no está bien. Cada día que pasa siento un frio incomodo en mi pecho, y odio levantarme por las mañanas porque sé que debo galopar las siguientes horas tratando de sobrevivir una por una, como si no fuera suficiente saber que me estoy autodestruyendo poco a poco en el abismo de la tristeza, esa que a veces no se ve ni se oye, pero que está ahí bajo tu piel, esa que sientes a cada instante cuando dudas si vives o si solo estas ocupando un espacio. Tal vez, debería hacer como Proust volver a la cama y nunca más volver a salir de allí, pero en realidad solo quiero volver a la normalidad, así sea volver a sentir esa apatía surrealista que me mantenía a flote, y no sentir esta pesadilla diaria que me disuelve en una especie de locura intransitable, esa sensación de enajenación e irrealidad que se pega como una especie de sudario. A veces siento que ya no puedo salir de mi casa, me cuesta…rechazo invitaciones, me siento cansada, agotada, no deseo hablar con nadie, me da miedo conducir, no soporto la TV, las redes y mucho menos ir a un cine o comer un helado, es definitivamente estar en la profunda oscuridad.

Me siento profundamente sola, y no es cualquier soledad, es una soledad descomunal, incluso la palabra soledad se queda corta para explicar lo que se siente…esa ruptura con los “otros”, con los que te rodean es insoportable, no solo por la culpa que genera, sino porque simplemente no existen las palabras para describir lo que sientes, es como si no pertenecieses a la especie humana.

Tengo miedo…todo el tiempo. Y no sé cómo hacer para no notarlo. Estoy al borde de un abismo, amenazada por la miseria y la melancolía, el peso de mis pensamientos se intensifica y lo peor es que el mundo no se detiene debido a mi tristeza, solo estoy yo, ahí… quieta… soy a la única persona a la que le importa. Me tenía a mí, en el vacío sin fin del universo, mi universo. A veces intentaba parar, estaba bien llorar, dormir, hasta que se secara la tristeza que llevaba dentro. Pienso que así nos curamos sin molestar a nadie, como nos enseñaron desde niños, a guardar silencio porque éramos y estábamos infinitamente solos.

Llevo más de 15 años intentando entender por qué me siento como me siento, escribo y reescribo intentando hacer una pequeña colección de hipótesis que no me contradigan, sino que sumen a esta trama de cicatrices e historias perdidas y que me hagan sentir un poco más humana, tal vez un poco más viva, y no como una impostora de mi propia existencia. Quiero gritar, necesito aliviar de alguna forma esto que siento, que me quiebra en mil pedazos, en este momento me invade una profunda nostalgia y una angustia mientras escribo y reescribo intentando llegar a mis pensamientos mas profundos.


Carlotta de Borbonet

2025


jueves, 2 de octubre de 2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)


¿No ves que me estoy muriendo?, que en este laberinto de soledad quisiera gritar, pero nadie me escucha…que esta nostalgia que me invade quiere quebrarme en llanto por enésima vez, pero me avergüenza de alguna forma esa herida que no veo y que hiere, y que rompe, y que es como ese látigo que hace arrodillar al más fuerte…y que con ansias deseo revelarme, pero no puedo, porque al final no encuentro las fuerzas suficientes para decir “basta” y así levantarme como Mulán ante la adversidad. Flaqueo sí. Ladeo en todas direcciones. Quisiera ser todo eso que pude ser, y no fui.  Maldigo mi existencia mientras lucho por averiguar las causas de mi guerra interior, que me quiebran el alma cada vez que intento caminar por mi existencia…como todos aquellos que no dudan de ella, que la aceptan como si nada… Odio tener que aceptar mi vulnerabilidad, que es tan agotadora como avasallante. Mi mente ha cruzado fronteras y cada día que pasa se me desmoronan las horas en una melancolía que se cicatriza justo a la mitad de mi Ser. 

Carlotta de Borbonet

2025

UNA MENTE CONFUSA (Diario)

 



Me cuesta escribir. Siento un miedo que me acomete y que no logro aplacar, mi corazón se expande y encoje ante un dolor que no logro explicar con palabras…intento dirigir mi mirada hacia el interior de mi alma de donde florece una profunda oscuridad, mis pensamientos giran sin parar mezclándose unos entre otros generando en mi una gran confusión. Con frecuencia, penetra en mi el misterio del vacío que me lleva a sentir una profunda tristeza… me desorienta… me desvanece… me genera una angustia cuyo abismo no tiene fin. Y es que no entiendo, por qué todo me causa malestar, y se me es penoso…generando en mi ese pesimismo intrépido, que se trenza casi como una actitud indescifrable con miles de preguntas incomodas y que escribo en el tránsito de este abismo en el que nací y cuya mezcla detesto. Ese desasosiego que producen dichas preguntas, se prolonga en los bullicios de mi cabeza y esa nulidad opacan la luz de mis días y cuya designación son tan abstractas e indiferentes que se quedarán en el misterio de su propia filosofía. En mi corazón hay una angustia, y por eso escribo estas palabras tal vez como salvación, aquí inclinada en estas hojas blancas resguardando una profunda soledad, y pienso si mi voz, aparentemente tan poca cosa, encarnará la sustancia de millares de voces, de todos aquellos que también necesitan ser escuchados, y cuyas almas están sometidas a sueños inútiles y esperanzas sin vestigios. Me veo en este cuarto, miro este papel a medio escribir, intentando interpelar la vida, creyendo aún que las almas sienten…o que aún queda un poco de empatía en las personas que me rodean, haciendo prosa como los genios y los célebres…si, aquí estoy, resistiendo. No como un triunfo, sino como una especie de tregua con la derrota.


Carlotta de Borbonet

2025

DESBORDAMIENTO

 



Dios/a, santo de todos los santos. Hazte cargo de mí, represéntame, ve mi labor, ve mi humanidad, ve mi sufrir.  Oh Dios/a, gran espíritu del universo, ayúdame. En tus manos pongo mi vida, a todos los que amo y odiado a la vez. Por mi incienso luminoso, padre y madre del cielo protéjanme y líbrenme del mal. Ayúdenme a tener confianza en mí misma, a ser refugio ante la tempestad. A no rendirme, a mantener la humildad y la gratitud, aunque me cueste soportar la vida. Ayúdenme a sanar, y a que esta oración que hoy clamo con todas mis fuerzas llegue a ustedes, y más allá de la Nada de este universo infinito. Ruego que recojan mis lágrimas, mis temores, mis rencores… y consuelen mi corazón, que tanto alivio necesita. Por ello invoco a Urania de las estrellas, hija de Zeus y la sabia Mnemosine, gran musa que siempre mira al cielo, portadora del globo estelar, con el fin de que con sus honradas reverencias callen las voces de mi cabeza y liberen mi alma del dolor y de este vacío insoportable.

 

¡Amén!


Carlotta de Borbonet


viernes, 19 de septiembre de 2025

THE VOID

 



-El vacío no está para ser llenado, sino para recordarnos que incluso en la nada, seguimos existiendo- C.B

Hay un silencio en el vacío existencial que no siempre es ausencia, sino un eco infinito que me recuerda lo poco que controlamos nuestra propia vida. Es un hueco en el alma donde las preguntas arden más que las respuestas, y donde uno se enfrenta a la desnudez de existir sin certezas. La soledad en ese vacío no es simplemente la falta de compañía, sino la conciencia radical de que nadie puede habitar en nuestra propia piel. Nadie puede sentir exactamente lo que sentimos, ni cargar del mismo modo con la herida interior. Esa separación nos coloca en un territorio oscuro, donde el alma se interroga a sí misma. El dolor profundo de la tristeza nace de esa grieta: la incapacidad de llenar con palabras o afectos el abismo que late adentro. Es un dolor que no siempre grita, a veces se desliza en silencio, se disfraza de cansancio, o se derrama en lágrimas que apenas logran alivio.

Y, sin embargo, en medio de ese dolor, hay una paradoja: el vacío no solo destruye, también revela. Al dejar expuesta la fragilidad, nos muestra que seguimos siendo humanos, que seguimos sintiendo. El mismo abismo que asusta, también recuerda que estamos vivos, aunque sea en la intemperie de nuestra tristeza. Quizá el desafío no sea llenar el vacío, ni arrancar la soledad de raíz, sino aprender a habitarla. Hacer de ese dolor un territorio donde la sensibilidad no sea un castigo, sino una prueba de que, incluso en la oscuridad más densa, aún arde una chispa de existencia.



No estoy lamentándome al narrarte mi historia, porque el q se lamenta duda de la vida; pero creo en la belleza del dolor q penetra y satura mi corazón, y creo en la compasión ultima de estos dedos de acero q me despedazan el alma... 

Julie P. Lizcano Roa 

Carlotta de Borbonet 2025 

jueves, 31 de julio de 2025

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 


«LA NOCHE OSCURA DE MI ALMA»

Me hallo sentada a la orilla de mi cama, perdida en mis pensamientos, mientras mi pecho se expande y se encoge tratando de darle una bocanada de aliento a la existencia. Esa necesidad de alivianar el dolor que se perpetua hasta mis tuétanos me hace pensar en todos aquellos prejuicios y pasiones, que de alguna forma me hacen bajar la cabeza, como acto de rendición. En una orilla de mi habitación, se encontraba Ella, sollozando, como en una especie de lamentación perpetua…su cabello se desparramaba sobre sus hombros, mientras que de su vestido blanco emanaba una luz blanca fosforescente, que me hacía cerrar y abrir de manera continua mis ojos. Allí estábamos las dos solas… existiendo.

Oscilaban los minutos, entre reflejos, sombras, voces y yo allí diminuta e insignificante entre cada emoción y cada pensamiento que me sobrepasaban y me remolinaban dentro de un tumulto de ideas que no me permitían estar en calma. Y así fue cómo me encontré andando en aquella habitación con extrema rapidez de un lado para el otro, hiperventilando, tensa, sin entender dichas gesticulaciones que se producían en mi cada vez que intentaba sobrevolar la desdicha.

Me pregunte entonces, ¿Dónde estaba en mí, aquel espíritu de paz que me llevaría a la transición de la calma que en ese instante tanto necesitaba? Mi cuerpo parecía contenido en una especie de cárcel emocional, desesperada ante la impotencia de las circunstancias que se me avecinaban, me sentía hundida súbitamente e irremediablemente aniquilada ante semejante presencia visual, táctil y auditiva, y a eso se sumaba esa sensación de terror que se siente cuando has corrido inconscientemente ante un peligro inminente. Temblaba, y pensaba en la muerte... en mi muerte. Acabar con todo de una vez.  

Después de unos instantes, sentí como la fatiga me arrodillaba ante dicha sombra, me quitaba poco a poco las pocas fuerzas que tenía, la esperanza, hasta mi juventud. Presentía que lo que vendría no era nada bueno, esa tristeza despiadada que se apoderaba de mi me hacían actuar de tal manera que me hacían odiarme a mí misma…sentir vergüenza…menosprecio…lastima.

Me declaré entonces contra mí misma y herí mi Ser, era una escena penosa que me causaba malestar, pero a la vez alivio exterior, físico. Era una descarga placentera, para otros tal vez, que no entienden mi sufrimiento, indescifrable.

¡Y si! Me rendí. Y ahora cargo con ese fardo aún más pesado…la desagradable culpa.


Carlotta de Borbonet

Julie Paola Lizcano Roa

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 



 

En los momentos mas difíciles, estamos infinitamente solos.


Carlotta de Borbonet

Julie Paola Lizcano Roa 

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 




¿Y SI YO FUERA NADIE?

Me detuve frente al espejo y no vi nada. No era un truco de la luz ni una trampa del sueño: sencillamente, no había nadie. Los bordes del reflejo eran tan reales como el frío que trepaba por mi espalda, pero el centro estaba hueco. Allí donde debía estar mi rostro, mis ojos, mi historia, no había más que un vacío tenue, como el silencio después de una explosión. Me pregunté entonces si alguna vez había sido alguien, o si siempre fui este hueco bien vestida, educada, útil… pero sin nombre. ¿Y si yo fuera Nadie?

Ser Nadie no es no existir, es existir sin peso. Es caminar por las calles con los pasos de otro, con las palabras de otro, con los miedos heredados como una maleta sin dueño. Ser Nadie es responder al llamado de un nombre que no duele, porque no pertenece. Es una forma de sobrevivir, quizá la más cobarde, quizá la más honesta. Porque el que es Nadie ya no necesita justificar su paso por el mundo. Su sola presencia no deja huella, y por tanto, no tiene deuda con el tiempo.

Pero hay una trampa: Nadie también siente. En lo profundo de su anonimato, bajo capas de neutralidad aprendida, hay un temblor. Un deseo secreto de ser descubierto, de ser mirado a los ojos y que alguien diga: “Ahí estás”. No por lo que haces, ni por lo que aparentas, sino por lo que callas. Nadie lleva dentro un grito que no sabe pronunciar, una infancia no contada, un amor que se rindió antes de empezar. Y eso, eso también es existir, aunque duela.

A veces creo que todos hemos sido Nadie alguna vez. En la noche callada, cuando la ciudad duerme y no queda más que enfrentarse al propio pensamiento, todos hemos sentido ese desgarro leve de no saber quién se es. Algunos lo niegan, otros lo escriben. Yo lo contemplo como quien observa una flor marchita en el fondo de un vaso: inútil, hermosa, inevitable. Tal vez ser Nadie es una estación, no un destino. Un espacio en blanco entre dos frases importantes.

Y, sin embargo, hay algo sagrado en ser Nadie. En no tener un molde que romper, en ser libre de la presión del ser. Tal vez ahí, en ese despojo, empieza la verdadera posibilidad de ser Alguien. Alguien que no se define por la mirada ajena, sino por la íntima decisión de existir con autenticidad. Y si hoy soy Nadie, entonces que el silencio me abrace. Porque desde el abismo también se puede nacer.


Carlotta de Borbonet

Julie Paola Lizcano Roa

sábado, 21 de junio de 2025

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)

 



Si un Dios ha hecho ese mundo, yo no quisiera ser ese Dios.

La miseria del mundo me desgarraría el corazón.

(Arthur Schopenhauer)

 

Yo siempre he pensado que no pertenezco a este mundo, que no soy como los demás (y que considero tengo más defectos que virtudes), es como vivir con un nudo atado en la garganta, y así con todo y ello, me he ido autodestruyendo de tal forma que a mis treinta y pico años siento que ya no tengo nada que aportarle a este mundo. La vida, creo yo, es tan miserable e insignificante que cualquier esfuerzo que hagamos terminará indudablemente con la muerte. Incluso si el ser humano se le fuese dado el poder de la infinitud (infinitum), está sería tan rígida e inmutable que a su inteligencia le parecería un camino tan monótono y le inspiraría un disgusto tan grande, que para verse libre de ella concluiría por preferir la nada o el mismísimo absurdo. Pues es evidente que el ser humano de hoy, con la inmediatez a la que hemos sido llevados por la era tecnológica, no sería feliz en ningún mundo donde este sea colocado, ya que este mismo se encargaría de caer en las miserias, tormentos y hasta sus propios sufrimientos. 

La vida es un ensueño…esta vida franca y abierta que se expresa en los azares de los hombres y mujeres que se resisten como organismos a la muerte, que exponen a sus hijos a los riesgos de los crepúsculos de un mundo que nunca estuvo preparado para ellos. Pero, respecto a esta perorata de palabras (que para muchos no tienen ni tendrán tal vez, ningún fundamento) me pregunto: ¿Dónde está esa nada, cuyo abismo temo? Antes de responder a dicha pregunta…Quisiera dedicar un instante en reflexionar sobre dos hipótesis: “Y si el deber del ser humano no es sufrir”; “Que quizás, nuestra existencia no tiene como fin inmediato el dolor porque tal vez sería absurdo admitir que la miseria que nos acompaña desde nuestro nacimiento es inherente y que quizás solo sea una coincidencia, un accidente al azar y así mismo, no su misma finalidad” … Pero… pensándolo bien estas hipótesis serían más utopía que realidad.

Regresando a la pregunta que elabore anteriormente quiero responder de la siguiente manera:

Al advertir la vida de los seres humanos en este mundo, es evidente que cualquier insignificancia ya nos produce un malestar y un sosiego que a muchos les causa una profunda depresión, parece ser que la desdicha es la regla general de nuestra existencia…incluso la más leve alegría nos genera culpa y vergüenza, como si de alguna forma no la mereciéramos por el simple hecho de ser lo que somos. No apreciamos, ni valoramos lo más insignificante, pues vivimos sometidos a preocupaciones absurdas que hoy son la pandemia del mundo emocional. Todo aquello que consideramos que está bien, que nos genera felicidad, toda esa satisfacción que sentimos allí en la punta de nuestro ombligo… en la diástole y sístole de nuestro corazón, de alguna forma tiene algo negativo, porque suprime de una vez ese deseo y finalmente caemos en la penumbra de la negatividad. Añado a esto, que definitivamente puedo decir que nuestras alegrías están muy por debajo de nuestras esperanzas.

Muchos dicen que, para aminorar nuestro dolor, debemos compararlo con aquellos que son más desventurados; como por ejemplo aquellos que están viviendo alguna enfermedad terminal, persecuciones, ruinas, guerras, hambrunas, mutilaciones, desplazamientos. Pero la vida del ser humano actual y obviamente el que nos ha presentado la historia, ha sido siempre estar en constante combate (sea consigo mismo o con los demás), la vida es una guerra sin tregua.

Pero, si el barco en ocasiones, ha aprendido a navegar sin viento…la vida con sus tormentos, penas y miserias necesita esto como lastre para tenerse a plomo y por lo menos intentar navegar derecho. Pero no hay que perder la cabeza mirando la finitud de la nada que nos presenta el mar, ya que la vida es una tarea que hay que ir realizando paso a paso…evidentemente el mundo es un infierno, pero saberlo no genera ningún consuelo, aunque nos turbemos en optimismos o logremos la beatitud llamada Nirvana, las fatalidades están a una vuelta de la esquina…por más que nuestro mundo haya sido creado por un ser divino, sabio, bueno y poderoso, hay aquí una antinomia aún sin resolver.

Continuando mi reflexión, es cierto que en el mundo existen innumerables sufrimientos, y entendiendo esto en el sentido metafísico, existe una culpa per se que indudablemente está originada en la religiosidad de la humanidad y que de alguna forma nos pone un velo alegórico, es como si constantemente estuviésemos viviendo en penitencia. Pues algunas religiones lastimosamente consideran que la existencia es una falta, o una especie de caída. En conclusión, los ser humanos, llevamos en este mundo la pena de nuestra existencia y cada uno debemos “arreglárnosla como podamos” y esto a veces nos lleva a ponernos en el lugar del otro y expresarnos de manera justa ya que nos recuerda la necesidad de ser tolerantes, de ser pacientes, de ser quizás indulgentes, y de intentar amar al prójimo (aunque siempre sintamos que somos deudores de algo).

Algunos filósofos consideran que los primeros años de vida, estamos menos preocupados por las miserias del mundo…pero en mi caso, desde muy pequeña me ha abordado una sensibilidad casi absurda, que hasta ver llover generaba en mí una profunda y silenciosa melancolía, ir al mar era como si me invadiera la sensación de que somos tan insignificantes en este mundo, que solo al plasmarlo en forma de poesía podía de alguna forma alivianar esa sensación que me calaba en lo profundo de mi alma. Toda mi vida ha estado dominada por un absurdo sentimiento de temor, porque desde mis cortos 4 años me di cuenta que la felicidad solo era una quimera, y que sólo el sufrimiento es real. Considero que mi espíritu siempre ha sido sensato y que lo más vivos goces aspiran a la tristeza, a un cierto estado de vulnerabilidad (que de alguna forma me genera cierta vergüenza) …sin embargo, este mismo ruido que generó en mí un profundo dolor por la vida despertó en mí el sentimiento de la muerte y finalmente a mis quince años concluí, que tarde o temprano: ¡Sucederá!

Por ello creo, que a lo que me atañe ese miedo a la Nada, hace parte de una historia recorrida que no es más que una serie no interrumpida de reveses y desgracias, que intento ocultar y callar. Pues en la felicidad siempre ha de proyectarse una sombra, y el porvenir es tan incierto que desde lo físico caminar hacia adelante implica una caída, una muerte aplazada, un tedio combatido, una competencia sin tregua, una actividad impuesta con una extremada tensión de todas las fuerzas del cuerpo y del espíritu; tanto esfuerzo, de alguna forma nos mantiene en una miseria resistible, en una relativa ausencia de dolor (como una especie de placebo de la felicidad), una metamorfosis que nos ayuda a aligerar las cargas, a huir del hastío, matar el tiempo, y finalmente liberarnos de la miseria moral, religiosa y material.

 

Julie Lizcano

Carlotta de Borbonet

 Libro: Buceando entre la Nada del subsuelo – Capitulo 19. (2024-25)


BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024-25)




 En la penumbra de mi existencia, la desesperación se alza como un silencio ensordecedor que carcome cada certeza, una sombra fiel que acompaña cada respiro. Se instala en los rincones de mi alma, donde las certezas antes florecían como testimonios de un orden ilusorio. Toda transición es un abismo cuando la base de la realidad se resquebraja, minando cualquier vestigio de seguridad que medre en el suelo baldío de la duda.

La incertidumbre, compañera clara de la desesperación, susurra promesas de futuros inciertos y vacíos. En su juego cruel, cada decisión se convierte en un salto al vacío, sin saber si encontrará el borde o será tragado por la nada. Así, se cierran las puertas de la mente, sellándose con miedos que son espejismos de lo que podría ser y nunca será, dejando una estela de ansias insatisfechas.

En este teatro de sombras, donde la razón se enfrenta a su propia futilidad, camino por el filo inclemente de la existencia. La esperanza se convierte en un eco lejano, desterrado por la implacable danza de pensamientos líquidos que empapan cada día con su esencia. Pero quizás, en el reconocimiento de esta desolación compartida, se encuentra una forma retorcida de paz: la aceptación de que en la duda y la desesperación, todos somos iguales, peregrinos en busca de una certeza que siempre se nos escapa.


Carlotta de Borbonet

Julie Lizcano


viernes, 13 de junio de 2025

 



No me da igual tu ausencia, fuiste un antes y un después en mi corta existencia, una eternidad corta pero sustanciosa. Desde ahora voy a dejar de escribirte, así de simple. Ya no quiero más peleas, ni más reproches, ni más reclamos. Que esto se acabe en un ya profundo y cortante. Te extrañaré mucho, pero prefiero la soledad a tu inmensa antipatía. 


Carlotta de Borbonet©

Juli P. Lizcano Roa

viernes, 13 de diciembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)

 


Nosotros los cansados por la vida…- leo a Julio Flórez y me siento inefable. Definitivamente todo es tan insoluble, intento encontrar soluciones a este dolor del alma. Juro que necesito soluciones. No puedo quedarme así, en el aire. Pues camino por la vida y siento lo que no se palpa, entonces me preocupo. Pido disculpas a los seres que he herido profundamente. Hasta el aire que respiro es inefable, además lo que me irrita es que todo tiene que ser del modo correcto, imposición muy limitadora. Quiero las verdades difíciles de soportar, y no ignorar las verdades menores. Mi ser muere de soledad. Y es que, me he convivido mucho últimamente y descubrí con sorpresa que soy insoportable, a veces hasta desagradable de ser. Que alguien me ayude a consistir de nuevo en los modos posibles.


Carlotta de Borbonet

Julie Lizcano

 

jueves, 12 de diciembre de 2024

BUCEANDO ENTRE LA NADA DEL SUBSUELO (2024)

 


Escribo. Pero por más que desee expresarme de alguna manera, tengo la sensación de nunca haberme expresado en verdad. Falla total contra mí misma. Sé que debería ser algo pasajero. Como una manía. Pero ahora, solo me quedaré en silencio…escribiendo. Y cuando exista la palabra o las palabras para expresar lo que siento, entonces exhalare con intensidad inesperada y gritare al mundo con llanto (tal vez) un relato inconsciente de cómo mi intuición tocará la verdad sin necesidad de necesitar algún contenido o forma. Allí y solo allí, mi palabra hablada aparecerá y dividirá el pensamiento de los hombres en fases…con rimas, pues las rimas también sirven para dejar de llorar.

Hoy estoy con nostalgia de mí. Necesito hacer como una especie de retiro espiritual y encontrarme por fin —por fin, pero qué miedo— a mí misma.


Carlotta de Borbonet

Julie Lizcano

miércoles, 11 de diciembre de 2024

MUJER



Cómo hacerte entender que no soy perfecta,

que soy una mujer amante de los libros de fantasía,

que a veces prefiere la soledad más que la compañía,

que ama profundamente a todo aquel que demuestre que la quiere,

que sus silencios son palabras hechos poesía,

que no es una mujer de caricias superficiales, 

que se le es difícil dormir en las noches de Luna llena,

que no le interesa peinarse, y mucho menos la moda y el maquillaje,

que necesita de la oscuridad para poder desvestirse,

que necesita del tiempo para aprender a abrazar,

que llora con facilidad cada vez que termina de escribir un verso,

que sufre de miedos irracionales con el reflejo de su sombra,

que odia los espejos y su rostro reflejado en él, 

que a aprendido a amar a pocos a la medida del olvido,

que le gusta los silencios extensos y sin sentido,

pero sobre todo le gustan las verdades aunque sean de doble filo. 


Cómo hacerte entender que no soy perfecta...


Julie P. Lizcano Roa

Carlotta de Borbonet

viernes, 22 de noviembre de 2024

EL OLVIDO QUE SERÉ - 4


Experimentemos, que la vida es eso: sentir de a pedacitos. Vivimos en un mundo desagradable, en el que la tristeza es el pan de cada día. La tristeza, los afectos tristes son todos aquellos que nos perturban y disminuyen nuestra potencia de actuar, no es fácil ser feliz y huir de la peste. Alguna vez mi madre me dijo que en el mundo todo es posible, quiere que lo tomen de la mano, que lo detengamos y no es tan simple como quieren hacernos creer, la vida es imprecisa, los matices cuentan. Nada es negro o blanco. Por eso parto, en silencio, entiendo que las despedidas son las que no se dicen.


Carlotta de Borbonet
Julie Lizcano
2020-21